Marco de la posible estrategia de salida del COVID 19

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    Autor: Ignacio Contreras

    Marco de la posible estrategia de salida del COVID 19

    A inicios de la crisis del COVID 19 escuchamos a varios responsables políticos hablar de que pronto se alcanzaría cifras del 70% de la población contagiada en muy poco tiempoi.

    Más allá de la polémica suscitada, se expresó el contrastado dato del enorme factor de contagio de este virus. Este factor se le denomina R, y el práctico consenso lo sitúa alrededor de 3 contagiados a partir de cada infectado. Si seguimos la progresión: 1, 3, 9, 27….. llegaremos a 64.570.081 cuando n=17. Es decir, tan solo después de 17 ciclos de infectados, y esa cantidad supera el 70% de la población de Alemania.

    Pero ¿se estaba pensando con ello en alguna estrategia para abordar el COVID -19? Algunos países se decantaron por la opción de “no hacer nada”, detrás de esa opción está la estrategia de "herd inmunity", traducida como inmunidad de grupo por las acepciones en castellano de la palabra inglesa herd (rebaño)ii. Básicamente, la inmunidad de grupo se alcanza cuando un porcentaje significativo de la población (por encima del 60%) queda inmunizada, ya sea porque se ha vacunado o porque previamente ha contraído la enfermedad y quedó inmunizada.

    De entre los muchos factores a considerar para determinar la estrategia se apunta a uno muy importante: es la estrategia que menor impacto económico tendrá, y es preciso buscar un equilibrio adecuado entre el impacto sanitario y económico. También a favor de esta estrategia está el elevado factor de contagio "R". Algunos países se apuntaron a la estrategia de “herd immunity” (USA, UK, Suiza, Holanda, Israel…), aunque con matices (confinamiento estricto solo de la población de riesgo, por ejemplo)iii.

    Sin embargo, los riesgos de no hacer nada son importantes, la saturación del sistema hospitalario provocaría millones de muertes (no miles). Una estimación a partir de un modelo SEIR (Susceptibles, Expuestos, Infectados Recuperados) se muestra en la gráfica 1iv:



    art 4 grafico 1


    Más de 10 millones de muertes estimadas solo en EEUU si se hubiera seguido la estrategia de "no hacer nada".

    La estrategia cambió, al parecer, con un informe del Imperial Collegev, y no solo en UK:

    Esta gráfica del informe resume muy bien la comparación de no hacer nada vs medidas alternativas de aislamiento.


    art 4 grafico 2

     

    La línea roja horizontal en la base, muy cercana al eje de abscisas, indica la capacidad hospitalaria de camas en UCI en Reino Unido. La gráfica 2 muestra el desbordamiento del sistema hospitalario que ocurriría con cada una de las decisiones adoptadas.

    Tras este informe Reino Unido da marcha atrás en su estrategia e inicia una modificación de la misma, iniciando la denominada "mitigación"vi:

    Básicamente, la estrategia de mitigación consiste en dejar que la epidemia siga su curso con objetivo final de lograr la inmunidad de grupo, pero tomando medidas puntuales para intentar reducir el pico de infecciones y así evitar el colapso del sistema sanitario. Tanto EEUU como Reino Unido tratan de seguir la línea azul de la gráfica anterior.

    Como se puede observar en la gráfica 2, la capacidad hospitalaria se colapsaría durante meses, pero a priori es la que menos impacto económico tendría.

    Una estrategia alternativa es de confinamiento estricto que defienden la mayor parte de los países, y que se la denomina de "supresión". Según este criterio, después de una fase de supresión radical y una bajada natural durante el verano, el virus retornará en el próximo otoño del hemisferio norte, seguirá encontrando a la población sin inmunizar, pero para entonces se confía tener algún tipo de tratamiento. Para ello se basan en la siguiente gráfica del informe del Imperial College:




    art 4 grafico 3



    Según la gráfica 3, la estrategia de "supresión" reduciría el nivel de infección "hoy" para volver a tener un pico más tarde, en el otoño, de ahí su apuesta por la “mitigación”, aunque también la mitigación ofrece versiones diferenciadas entre países.

    Un problema añadido a las estrategias "de no hacer nada" y “mitigación”, buscando la inmunidad de grupo, es la potencial capacidad de mutar del virusvii. Al parecer, los virus basados en ARN, como es el coronavirus tienden a mutar cien veces más rápido que los basados en ADN, y la gripe muta aún más rápido que el coronavirus. Se genera solo una cierta inmunidad básica contra este tipo de virus. Ese es el motivo de que haya que vacunar a la población de riesgo todos los años de gripe en base a la estimación de mutación más probable, que raras veces cubre la totalidad de casos. Con este riesgo de mutación la estrategia de mitigación no conseguiría su objetivo final de inmunidad de grupo, y queda por concretar la necesidad de vacunación anual como con la gripe.

    LA ESTRATEGIA DE SALIDA MÁS PROBABLE
    Frente a las estrategias de no hacer nada, mitigación y supresión, surge con fuerza una cuarta que combina confinamiento y búsqueda de la inmunidad de grupo. Es decir, tras una fase de confinamiento estricto iniciar una cierta flexibilidad en las condiciones de aislamiento con la intención de ganar tiempo, producir un menor (si cabe) impacto económico y conseguir una inmunización de grupo a lo largo del tiempo. Una de las opciones que apuntan en esta dirección es la de Tomás Pueyo del "martillo y la danza"viii:



    art 4 grafico 4


    La primera fase, que es en la que estamos actualmente, consiste en un confinamiento lo más estricto posible, con el objetivo de no saturar el sistema hospitalario y reducir el factor R por debajo de 1, y cuanto más bajo mejor. Esta fase de martillo coincide con la de "supresión", pero a diferencia de ésta tiene una duración solo de semanas, frente a lo considerado en el informe del Imperial College. En esa fase estamos ahora mismo en muchos países, España incluido.

    En la segunda fase, se comenzaría a introducir medidas de flexibilidad y relajamiento de las condiciones, se van recuperando paulatinamente las libertades restringidas y la actividad económica. Se trata de encontrar el adecuado equilibrio entre salud y economía, manteniendo en todo momento el factor R por debajo de 1. Aislar zonas, y casos de infecciones, haciendo test masivos con los que disponer de información valiosa para la toma de decisiones.

    Frente a la supresión, la estrategia en dos fases se inclina por una flexibilidad en breve, tras semanas de confinamiento. De esta forma, en la segunda fase, se facilita una recuperación gradual de la economía, se hace acopio de material sanitario, se dotan nuevas plazas hospitalarias y se gana tiempo para desarrollar tratamientos o vacunas. En la segunda fase, habrá aislamientos de casos y puntualmente geográficos. Es la estrategia seguida en países donde han tenido éxito, y con una experiencia previa por las epidemias anteriores que les tocó vivir: Corea del Sur, Taiwán, Japón, ... Mucha información a partir de realización masiva de tests, y actuar a partir de la información del muestreo obtenido. El objetivo es mantener un R bajo y ganar tiempo hasta encontrar tratamiento, inmunidad de grupo mayor del 70%, o vacuna.

    Es interesante la siguiente gráfica de Tomás Pueyo en la que ilustra las posibles decisiones a adoptar y establece el análisis costo-beneficio (impacto en R) de cada una de ellas. No son datos contrastados, solo sirve de referencia:



    art 4 grafico 5


    Test masivos y continuados a toda la población, no solo a casos “hospitalarios”, sobre infección y sobre todo sobre la existencia de anticuerpos permite conocer el avance en la inmunización de grupo, y el grado de contagio por interacciones en trabajo o fuera del trabajo en los diversos sectores. Con esa información se podrá elaborar con fiabilidad el impacto de las diversas medidas introducidas en la gráfica 5. Si los datos apuntan a un avance significativo en la inmunización de grupo, se podría desbloquear rápidamente la actividad económica.

    Esta estrategia de salida se va perfilando sólidamente. Las actuaciones de la segunda fase son las que ya han mostrado su éxito en algunos países o regiones, pero también por la valoración del impacto económico que tendría continuar más allá de las 6-7 semanas con el confinamiento estricto o “supresión”. La cuestión de fondo es qué precio estamos dispuestos a pagar por reducir el riesgo de mortalidad, una decisión ética pero que debe de ser proporcional, coherente y sostenible. En este contexto, el concepto de Valor de Vida Estadística “VVE”ix, es apreciativo pero interesante. El siguiente ejemplo hace evidente su comprensión: se puede reducir a cero el riesgo de muerte en las carreteras si se prohíbe circular por ellas, pero tendría graves repercusiones para el flujo de personas y bienes. Hay que invertir en medidas de tráfico hasta que el coste marginal de la inversión sea igual al beneficio marginal de la reducción del riesgo. Los estudiosx en este sentido apuntan que a corto plazo las muertes evitadas por evitar un colapso sanitario justifican el confinamiento estricto de la fase de “martillo” a partir de las estimaciones de VVE para Españaxi. Pero una vez que la R disminuya y exista la posibilidad de enfrentar nuevas medidas que introduzcan flexibilidad cambiará la estimación del VVE.

     

    [i] https://www.abc.es/sociedad/abci-coronavirus-afectar-70-por-ciento-poblacion-alerta-nacional-lanza-angela-merkel-202003111352_noticia.html

    [ii] https://es.wikipedia.org/wiki/Inmunidad_de_grupo

    [iii] https://timesofindia.indiatimes.com/videos/international/coronavirus-outbreak-isolating-the-elderly-key-to-defeat-covid-19-says-israel-defense-minister/videoshow/74751278.cms

    [iv] http://gabgoh.github.io/COVID/index.html

    [v] https://www.imperial.ac.uk/media/imperial-college/medicine/sph/ide/gida-fellowships/Imperial-College-COVID19-NPI-modelling-16-03-2020.pdf

    [vi] https://www.nationalgeographic.com/science/2020/03/uk-backed-off-on-herd-immunity-to-beat-coronavirus-we-need-it/

    [vii] https://www.gisaid.org/epiflu-applications/next-hcov-19-app/

    [viii] //medium.com/@tomaspueyo/coronavirus-act-today-or-people-will-die-f4d3d9cd99ca">https://medium.com/@tomaspueyo/coronavirus-act-today-or-people-will-die-f4d3d9cd99ca>

    //medium.com/@tomaspueyo/coronavirus-the-hammer-and-the-dance-be9337092b56">https://medium.com/@tomaspueyo/coronavirus-the-hammer-and-the-dance-be9337092b56>

    [ix] https://en.wikipedia.org/wiki/Value_of_life

    [x] https://nadaesgratis.es/admin/proteger-la-salud-o-la-economia-una-terrible-disyuntiva

    https://fivethirtyeight.com/features/what-should-the-government-spend-to-save-a-life/

    https://www.ft.com/content/e00120a2-74cd-11ea-ad98-044200cb277f

    https://www.economist.com/leaders/2020/04/02/covid-19-presents-stark-choices-between-life-death-and-the-economy

    [xi] https://law.vanderbilt.edu/phd/faculty/w-kip-viscusi/355_Income_Elasticities_and_Global_VSL.pdf

    http://www.euro.who.int/__data/assets/pdf_file/0004/276772/Economic-cost-health-impact-air-pollution-en.pdf

    Autor: Ignacio Contreras

    Consultor financiero. Experto en financiación de proyectos energéticos. Actual vocal y Ex Presidente de la Delegación andaluza del IEAF. Profesor Titular de Finanzas en Universidad de Sevilla. Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales. 

     

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