Los retos del sector del asesoramiento ante la transposición de MIFID II

Carlos García Ciriza

    Autor: Carlos García Ciriza

    La Directiva Europea MIFiDII, que se prevé entre en vigor en enero de 2018, va a suponer un cambio sustancial en el modus operandi de las instituciones financieras españolas y va a provocar cambios críticos en sus modelos de negocio.

    Dicha Directiva introduce cambios sustanciales en la regulación de los mercados financieros y en la protección al inversor. La parte correspondiente a mercados no nos afecta a los que nos dedicamos al asesoramiento, pero la parte que está dedicada a la protección del inversor sí, y mucho.

    La norma introduce novedades importantes, como la diferenciación entre asesoramiento independiente y no independiente. Para prestar el primero se va a exigir, entre otras cosas, analizar un universo más amplio de productos que para el segundo y la no retención de los incentivos percibidos por la entidad que presta este tipo de asesoramiento.

    En el asesoramiento no independiente se va a permitir un universo de productos más restringido y la percepción de incentivos, siempre que eleven la calidad del servicio prestado. El regulador ha establecido una lista de tres supuestos en los que se pueden cobrar retrocesiones, a modo de ejemplo, pero ha dejado la puerta abierta a más supuestos que se pueden fijar en la normativa nacional.

    Recientemente se cerró el proceso de consulta pública sobre el anteproyecto de transposición de la Directiva MIFiD II en el que ASEAFI ha participado, respondiendo a las cuestiones planteadas por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad. 

    Fueron numerosas las cuestiones planteadas por el Ministerio, algunas de las cuales afectaban directamente a nuestro sector, el del asesoramiento financiero. Nuestras respuestas fueron en apoyo de las EAFIs, como no puede ser de otra manera. ¿Y en qué consiste este apoyo? Me gustaría explicarlo en unas breves líneas.

    Este apoyo consiste, por ejemplo, en pedir que las ESIs (Empresas de Servicios de Inversión) y en concreto las EAFIs, puedan seguir siendo tanto personas físicas como jurídicas. Y dentro de este segundo tipo de figura, que las EAFIs puedan seguir siendo Sociedad Limitada y no se les exija ser Sociedad Anónima. Nuestro sector está compuesto por empresas de reducida dimensión, por lo que la posibilidad de que sigan existiendo EAFIs unipersonales o Sociedades Limitadas es importante para seguir creciendo.

    También hemos pedido proporcionalidad en la aplicación de la norma, son muchas las exigencias que tenemos de cumplimiento normativo. Las EAFIs tienen como objeto social exclusivo el asesoramiento en materia de inversión y, por tanto, deberían tener menores requisitos que el resto de ESIs y proporcionales a su tamaño. En este sentido, en ASEAFI realizamos un trabajo hace algún tiempo, que trasladamos en su día a la CNMV, y que consistía en la clasificación de las EAFIs en diversos tipos, según su tamaño y algunas variables más, con el propósito de que el cumplimento normativo fuera proporcional a su dimensión. Desde aquí, ofrezco nuevamente el estudio a las instituciones, para que lo tengan en cuenta y avancen en este sentido.

    Asimismo, hemos pedido la posibilidad de que las EAFIs puedan tener agentes. Esto contribuiría al flujo de profesionales del asesoramiento hacia las EAFIs con más facilidad, ya que si las incorporaciones se tienen que producir siempre mediante contrataciones por cuenta ajena, esto dificulta el crecimiento considerablemente.

    La MIFID II también establece una serie de requisitos de formación de las personas que prestan asesoramiento. En este sentido la CNMV ha adoptado las directrices de ESMA para la evaluación de los conocimientos y competencias de los profesionales que prestan asesoramiento financiero o que informan sobre instrumentos financieros.

    Nuestra postura respecto a la formación de los asesores ya la expusimos en una reunión mantenida recientemente con la CNNV y representantes de todo el sector financiero. Nosotros consideramos que la capacitación para realizar tareas de asesoramiento tiene que estar validada por un certificador externo y diferente del formador. No creemos conveniente que las entidades formen y certifiquen a sus propios asesores. Solamente de esa manera conseguiremos que nuestros asesores financieros lo sean de calidad y se eviten situaciones como las que se han producido en el pasado, de mala praxis bancaria.

    El impacto de todas estas novedades en nuestro sector va a ser importante. Las empresas que presten asesoramiento van a tener que invertir en tecnología, para poder seleccionar mejor los productos y justificar sus recomendaciones. También tendrán que invertir en la formación de sus asesores, ya sea interna o externa. Esto seguramente producirá concentraciones y cambios en los modelos de negocio.

    No obstante creemos que la MIFiD II puede ser una oportunidad para nosotros, ya que profundiza en la transparencia y nosotros, desde nuestro nacimiento como EAFIs ya la hemos tenido con los clientes.

    El año que viene será el año de la aplicación de la MIFiD II y las EAFIs cumpliremos diez años, una década de existencia no exenta de dificultades, en la que nos hemos intentado dar a conocer y poco a poco lo estamos consiguiendo. Esperemos que la nueva norma sirva para consolidar y afianzar nuestro sector, lo cual redundará en una mayor calidad del asesoramiento en nuestro país.

    Es necesario que nuestro sistema vaya evolucionando hacia un modelo de asesoramiento financiero. Siempre ha estado basado en la distribución de productos y eso no es bueno para la salud financiera de los españoles. Creemos que la nueva normativa debería contribuir a esto, menos venta y más asesoramiento, aunque tenemos nuestras dudas de que las entidades no especializadas en banca privada lo vayan a hacer. Al contrario, es posible que den un paso atrás, aumentando la colocación de producto propio y reserven el asesoramiento para patrimonios altos en el caso del no independiente y muy altos en el caso del independiente.

    Pocas entidades prestarán asesoramiento independiente, por la dificultad de hacerlo conjuntamente con el no independiente. España es un modelo de distribución y es complicado cambiar a un modelo puro de asesoramiento en dos días.

    Las EAFIs sí estamos dispuestas a seguir asesorando, bajo los dos modos posibles, independiente y no independiente, pero siempre con transparencia y sobre todo, no mezclando asesoramiento y distribución de productos. MIDIF II supone un endurecimiento de las reglas de juego, pero nosotros estamos más cerca que el resto.

    Carlos García Ciriza
    Presidente de ASEAFI

    El autor:

    Carlos Garcia Ciriza es Socio fundador de C2 Asesores Patrimoniales EAFI y Presidente de ASEAFI (Asociación Española de Empresas de Asesoramiento Financiero). También es fundador del Thin Tank Instituto para el Fomento del Asesoramiento Financiero Independiente, junto contras EAFIs y entidades de crédito. Asimismo, tiene una participación activa en diversas Fundaciones así como en varios consejos de administración de instituciones financieras.
    Cuenta con una sólida formación y con una experiencia de 25 años asesorando a patrimonios familiares, empresariales e institucionales. Durante este periodo ha trabajado en entidades de banca privada, desarrollando siempre funciones relacionadas con el asesoramiento financiero a grandes patrimonios, para acabar fundando, en 2003, C2 Asesores Patrimoniales, la primera EAFI de Navarra y una de las primeras de España.

     

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